Nery Persichini | Inversiones subsidiadas: las acciones energéticas podrían subir un 69%
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Inversiones subsidiadas: las acciones energéticas podrían subir un 69%

“No es un tarizafo, sino que se acabó la promo”. El irónico mensaje lo leí recientemente en Twitter y condensa la lectura de los que veíamos la situación energética como crítica e inviable.

Tras 13 años de congelamiento de las tarifas de los servicios públicos, el gobierno, a través de la Resolución 6/2016, estableció un fuerte aumento en el precio mayorista de la energía. Se trata del valor que se usa como referencia en el segmento de generación, el primer eslabón de la cadena del negocio energético (los siguientes procesos son transmisión y distribución).

Esta semana, también se conoció la nueva estructura tarifaria de las distribuidoras, como Edenor y Edesur. Aunque los valores finales se determinan en conjunto por cargos fijos y variables, en promedio el incremento de las facturas de luz será de, al menos, un 500%. El aumento definitivo se comenzará a ver en las facturas de marzo y abril.

¿Cómo recibieron la noticia las empresas energéticas en la Bolsa?

La reacción fue muy positiva, tanto por la medida puntual como por las expectativas de futuras correcciones en todo el espectro energético.

En el día del anuncio, Transener (TRAN) encabezó las subas con un 5,32%. A la transmisora la siguieron la distribuidora Edenor (EDN) con un avance de 4,56%, y el holding Pampa Energía (PAMP), con una mejora de 4,24%.

De cara al futuro, los inversores nos preguntamos, ¿tienen margen para seguir subiendo las acciones energéticas?

Una primera respuesta podemos buscarla en la evolución reciente de las cotizaciones. En 2016, TRAN, EDN y PAMP tuvieron la siguiente performance: -5,3%, 6% y 7,8%, respectivamente. Si consideramos que el Merval cayó casi un 7%, vemos que las energéticas evolucionaron un poco mejor (*).

Si extendemos un poco más el horizonte de análisis, en los últimos 12 meses estas acciones tuvieron un rendimiento asombroso: TRAN escaló un 87%, EDN un 97% y PAMP trepó un 120% (*). En mismo lapso, el Merval avanzó solamente un 20%, condicionado por el mal año de las petroleras (*).

En este contexto de subas fuera de lo común en el último año y sabiendo que el mercado se adelanta a los hechos, podríamos decir que los papeles energéticos parecerían estar caro. Sin embargo, este análisis podría padecer de miopía y llevarnos a conclusiones apresuradas.

¿A qué me refiero con miopía? A mirar sólo lo que ocurre puertas adentro y olvidarnos de la realidad de empresas de utilities de la región. Al hacer este esfuerzo comparativo contra compañías de otros países, el razonamiento cambia 180 grados y obtenemos otra respuesta.

Veamos…

La siguiente tabla coteja las valuaciones de las empresas argentinas y las de sus pares de Latinoamérica. Para ello, consideramos el ratio Precio/Ganancias o Price/Earnings (P/E).

1601 utilities arg-latam p-e

La relación P/E es una medida teórica de valuación de compañías que indica en cuánto tiempo (en años) se recupera la inversión. Asume los supuestos de que la ganancia por acción de los últimos 12 meses se mantiene constante y que la totalidad de los resultados se distribuyen en forma de dividendos.

Así, los inversores miran el P/E como un indicador de velocidad de repago del capital invertido en acciones. A menor P/E, más barata es la acción porque más rápido devuelve la inversión en forma de beneficios.

Volviendo a la tabla, de ella se desprende que las acciones energéticas locales tienen un P/E de 16,28 años. Ese sería el tiempo necesario para recuperar la inversión, al menos desde el plano teórico.

Por otro lado, las compañías de utilities de la región tienen un P/E de 27,5 años. Esto nos dice que son más caras que las acciones locales. 11,2 años más caras, para ser exactos.

Dado el atraso tarifario de Argentina, podría esperarse que la tendencia natural de las tarifas del mercado energético sea moverse hacia valores más razonables, como los del resto de Latinoamérica. Y esta lógica también podemos emplearla para las acciones.

Suponiendo que los papeles argentinos convergen hacia las valuaciones regionales (P/E) y que la rentabilidad se mantiene constante, vislumbramos un upside interesante. En concreto, las acciones locales podrían aumentar un 69% en promedio hasta alcanzar la media de la región, siempre en términos de Precio/Ganancias. O, lo que es lo mismo, las energéticas locales tienen un “descuento” de casi 41%.

Así las cosas, si bien la “promo” se acabó para los consumidores de la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, los inversores todavía tienen importantes bonificaciones en la Bolsa. Con respecto a los papeles de Latinoamérica, las acciones de utilities siguen de promoción.

(*) Información actualizada al 27 de enero de 2016.

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