Nery Persichini | Las acciones para ganar tras el pago a los holdouts
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Las acciones para ganar tras el pago a los holdouts

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Argentina está a solo un paso de cerrar el oscuro capítulo del default técnico. Con la derogación de las leyes Cerrojo y de Pago Soberano, el Tesoro podría emitir deuda y pagarle a los holdouts. La salida del veraz del mundo es el primer escalón de un sano camino para abandonar la frontera y volver a ser un mercado emergente. Este favorable escenario desbloquea nuevas posibilidades de financiamiento, tanto en monto como en costo, y renueva las perspectivas de varios sectores económicos que el inversor puede explotar en la Bolsa comprando acciones.

La salida del default es la primera consecuencia del pago a los holdouts. Si a esto le sumamos la reciente eliminación de controles de cambio, Argentina cumpliría todos los requisitos para volver a ser un mercado emergente. En ese peldaño, nos esperan economías como Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, entre las más importantes de América Latina. Asimismo, se espera una mayor demanda de acciones desde los  grandes fondos de inversión. Como Argentina volvería a ser emergente, los fondos internacionales incorporarían automáticamente los papeles domésticos en sus carteras porque su objetivo consiste en replicar índices, como puede ser el MSCI Emerging Markets Index.

Los que festejan

Ahora bien, con un análisis más pormenorizado, aparecen sectores puntuales que tienen mejores perspectivas de cara a la salida del default.

Los bancos se destacan por varios motivos. Son los papeles más cotizados en el exterior. Galicia (GGAL), Macro (BMA) y Francés (FRAN) son algunas de las acciones locales que más se negocian en Nueva York, por lo que serían las primeras en sentir el “efecto emergente”. Además, el sector tiene buenos fundamentos pensando en una mejora en la intermediación financiera en el largo plazo. Por mencionar algunos, es el rubro más dinámico de la economía a pesar de casi un lustro de estancamiento, su rentabilidad sobre capital propio está en la cima regional, tiene un bajo nivel de endeudamiento y abundante liquidez.

Otras de las favorecidas serían las compañías del sector energético. Estas firmas recibirían con los brazos abiertos la salida del default porque se abaratarían sus costos para emitir títulos, tanto para cubrir las necesidades de financiamiento como las de inversión. Por un lado, empresas con pesadas cargas de deuda, como YPF (YPFD) o Pan American Energy (PAE), tendrían un poco de oxígeno en el corto plazo al hacer rollovers a una tasa más baja. Por otra parte, la compresión del costo de deuda daría luz verde al financiamiento de inversiones productivas que antes no eran factibles. En este marco, tienen buenas perspectivas las compañías petroleras y gasíferas (en pos de lograr autoabastecimiento energético), así como las del segmento de utilities, entre las que sobresale el holding Pampa Energía (PAMP).

Por otro lado, los negocios en el rubro agrícola tendrían un espaldarazo. El campo es el segmento más productivo del país y el más relevante en cuanto a generación de dólares. Esto será todavía más trascendental en el futuro porque Argentina necesita fortalecer su capacidad de pago para afrontar los nuevos créditos sin perder reservas. En cuanto a los incentivos microeconómicos, la quita de retenciones y la devaluación le sacaron el grillete a la rentabilidad, por lo que ahora el sector tiene motivos para expandirse. La inversión en maquinaria y tecnología será vital en este aspecto. Algunas de las empresas más importantes del rubro son Molinos (MOLI), Molinos Juan Semino (SEMI), Ledesma (LEDE), San Miguel (SAMI), Agrometal (AGRO) y Cresud (CRES).

Las empresas constructoras y del mercado inmobiliario también tienen upside de cara a lo que podría verse en la economía real. Por el lado de la construcción y todos sus eslabonamientos, existen muy buenas perspectivas de crecimiento gracias al desarrollo de obras de infraestructura. Algunas acciones para seguir de cerca son Caputo (CAPU), Dycasa (DYCA) y Juan Minetti (JMIN). Por su parte, el real estate se vería potenciado por nuevas inversiones, tanto locales como desde el exterior. A esto se  le suma la beneficiosa salida del cepo cambiario luego de 4 años de parálisis sectorial. Compañías como IRSA (IRSA), Consultatio (CTIO) y TGLT (TGLT) son la punta de lanza de este sector en la Bolsa.

Finalmente, es indudable el enorme potencial de Argentina. La salida del default es una noticia muy positiva que nos encamina hacia el mundo emergente y abre nuevas posibilidades. Sin embargo, el inversor, al momento de comprar acciones, debe saber que sólo se dio el primer paso, por lo que no está garantizado el éxito a largo plazo. Más allá del acceso al financiamiento externo, la clave radica en la resolución de cuestiones de fondo que le ponen un techo al desarrollo, como lo es el elevado déficit fiscal, la inflación (y su ausente medición) y la falta de instituciones.

Columna publicada en El Economista el 21/03/2016.

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